Alberto, presidente Le ganó a Macri en primera vuelta 48,11% a 40,36%

 Alberto, presidente Le ganó a Macri en primera vuelta 48,11% a 40,36%

El Presidente recortó diferencias en relación a las PASO, pero no le alcanzó para ir a balotaje. Hoy recibe a su vencedor para iniciar la transición. El Conurbano fue clave en el triunfo del Frente de Todos. Cristina será la vice y tendrá el control del Senado

Después de cuatro años, el peronismo recupera el gobierno nacional. La fórmula de Alberto Fernández y Cristina Kirchner consiguió el triunfo sin balotaje con un caudal apenas superior al cosechado en las PASO. Fue determinante la provincia de Buenos Aires, donde Axel Kicillof se alzó con la gobernación. El oficialismo, con Mauricio Macri y Miguel Pichetto, remontó buena parte de la diferencia de las primarias y sumó 2, 5 millones de votos. Además, retuvo ampliamente la Capital y revirtió la derrota de agosto en provincias clave. Consenso Federal, de Roberto Lavagna, quedó tercero, lejos. Macri felicitó al presidente electo y desayunará con él en la Casa Rosada a las 8.30.

Fue una remontada intensa e inesperada, pero a Mauricio Macri no le alcanzó para impedir que Alberto Fernández se consagre como su sucesor sin necesidad de ir a balotaje.

Como sucedió en las PASO, cuando le sacó 16 puntos de distancia a su rival, el candidato del Frente de Todos basó su triunfo en la amplia ventaja obtenida en el Conurbano bonaerense, bastión histórico del peronismo. También se impuso en la mayoría de las provincias de menor caudal electoral. Mientras que el de Juntos por el Cambio conseguía revertir la caída en las primarias en Santa Fe, Mendoza, Entre Ríos y San Luis, además de ensanchar las diferencias en la Capital y Córdoba.

La crisis económica había debilitado a Macri desde el inicio de la campaña. El valor del dólar y la inflación se dispararon tras su tropiezo en las primarias y se vio obligado a adoptar medidas drásticas- como el cepo y la baja del IVA en alimentos- para tratar de controlarlos.

Con ese telón de fondo, el Presidente invitó a su vencedor a compartir hoy un desayuno en la Casa Rosada, a fin de dar inicio a una transición -que sin dudas será compleja- hasta el traspaso del mando, el 10 de diciembre. Fue lo que anunció anoche desde su búnker, antes de dar a conocer dónde piensa pararse cuando deje el gobierno: “Vamos a hacer una oposición sana y responsable”.

Por otro lado, el Banco Central se anticipó a la apertura de los mercados y anoche mismo decidió aplicar una fuerte reducción del tope al cepo cambiario: sólo podrán comprarse 200 dólares al mes. El objetivo es cuidar las reservas, como venía pidiendo Alberto Fernández ( ver página 6).

Con todo, a la hora del festejo por ser electa vicepresidenta, Cristina Kirchner, le advirtió a Macri que “ejerza su responsabilidad hasta el último día” de su gobierno. Desde el mismo escenario, Alberto Fernández afirmó luego que “el Presidente hasta el 10 de diciembre será presidente, pe

ro vamos a colaborar en todo lo que podamos colaborar”.

El regreso del kirchnerismo al poder obedece, en primer lugar, al acierto en unificar electoralmente al peronismo. Cristina cedió el primer lugar de la fórmula a su ex jefe de Gabinete y se reservó la candidatura a vice. Y con el resultado de ayer, la ex presidenta -que carga con 13 procesamientos y 7 pedidos de prisión preventiva por corrupción- podrá controlar el Senado con mayoría propia.

En cambio, en la Cámara de Diputados la alianza entre el PRO, la UCR y la Coalición Cívica mantendrá su condición de primera minoría, por lo que el Frente de Todos deberá ingeniárselas para negociar con los bloques opositores para sumar mayorías.

La gestión de Alberto Fernández también podría quedar condicionada por la distribución del voto que lo consagró. Los gobernadores ganadores (la mayor parte en el Norte) tendrán su cuota parte en el reparto de poder. Aunque el kirchnerismo duro asoma fortalecido por la contundente victoria de Axel Kicillof en la estratégica provincia de Buenos Aires, donde desplazó del gobierno a la macrista María Eugenia Vidal.

El corte de boleta funcionó a pleno en el oficialismo para poner a salvo varios municipios que conquistó en 2015. Así fue que mantuvo a salvo -entre otros- los de La Plata, Lanús y Tres de Febrero, que con el resultado de las primarias habían quedado en zona de riesgo. En la lista de ganadores se anotó Sergio Massa: en su regreso al kirchnerismo encabezó la lista de diputados en Provincia y es favorito para ser ungido en diciembre como titular de la Cámara baja.

El macrismo consiguió, en cambio, conservar su bastión porteño. Horacio Rodríguez Larreta también amplió la cosecha obtenida en las primarias y renovó su mandato en primera vuelta frente al presidente de San Lorenzo, Matías Lammens, el único albertista puro en postularse para gobernar un distrito.

Así, Larreta se convirtió en el jefe de Gobierno más votado desde que se instaló la autonomía porteña -en 1996- y está llamado a ser uno de los principales referentes de la oposición a nivel nacional. Un lugar que también Macri intentará disputar – tal como lo insinuó en su discurso de anoche-, al igual que los radicales que salieron airosos de sus compromisos electorales: el mendocino Alfredo Cornejo (diputado electo), el jujeño Gerardo Morales (reelecto gobernador en junio) y el porteño Martín Lousteau (senador electo).

Por su parte, el peronismo revalidó títulos en La Rioja y Catamarca, donde habrá nuevos gobernadores: serán Ricardo Quintela y Raúl Jalil, ambos del Frente de Todos.

Con los resultados de las presidenciales, es una incógnita el destino político de quienes quedaron relegados por la hiperpolarización, la mayor desde 1983. Roberto Lavagna, fue tercero y su fuerza Consenso Federal, contará con un exiguo bloque de diputados. Detrás quedaron Nicolás del Caño (Frente de Izquierda), Juan José Gómez Centurión (Frente Nos) y José Luis Espert (Unite)

redaccionradio

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