Almaira cumplió sus cien años llena de vitalidad y buen humor

 Almaira cumplió sus cien años llena de vitalidad y buen humor

Almaira cumplió sus cien años llena de vitalidad y buen humor

El 12 de octubre es una fecha especial para la familia Barroso-Lucero porque, además de ser un feriado nacional por el Día del Respeto a la Diversidad Cultural, es el cumpleaños de Almaira, quien este lunes llegó a sus cien años. La mujer es la madre de dos hijos, Susana y Roberto Barroso; es abuela de dos nietos, Gastón y Marianela Barroso; y bisabuela de cuatro niños, Ámbar, Uriel, Alma y Bianca. La cumpleañera se siente con mucha vitalidad, vive al lado de su casa paterna con su hija y junto a un matrimonio de vecinos sopló la velita en conmemoración a su natalicio.

Es una mujer de mirada cálida y con mucho humor. Todos los días se levanta a las seis de la mañana a preparar su desayuno: le gusta tomar una taza de café acompañada de tostadas. “Gracias a Dios estoy bien, solamente tengo hipertensión, pero no estoy sorda ni nada. Camino todo el día sin bastón, sin andador y si me ofrecen correr, corro”, dijo en tono gracioso y podía notarse la sonrisa debajo del tapabocas negro.

Es mercedina de nacimiento y crianza, y es la quinta de nueve hermanos (siete mujeres y dos varones). Ya todos fallecieron pero recuerda con alegría que la mayor vivió hasta los 103 años. Desde que se casó vive en la calle Tucumán al 500. Enviudó cuando Susana y Roberto (o “Lito”, como le dicen en la familia) tenían uno y tres años. “Todas las propiedades de la cuadra pertenecían a mis padres y teníamos conexión por dentro, entonces con mis hermanas estábamos prácticamente todas en la misma casa”, contó la abuela centenaria.

La vivienda es antigua, de paredes altas y ambientes amplios. Tiene un patio de grandes dimensiones y con mucho follaje verde. “Me encantan las plantas, a todas las cuido yo. Me gusta que tengan flores. Siembro algo y enseguida crece”, explicó la mujer.

A Almaira le apasiona cocinar, tejer y bordar. “Yo hago la comida todos los días. Cocino de todo, aunque siempre me gustaron mucho las verduras. Mi plato preferido es la sopa, pero también me encanta el churrasco con puré. Creo que como siempre comí saludable, por eso hoy me siento tan bien. Todos me dicen que no aparento tener esta edad, pero la tengo, les digo yo”, remarcó, nuevamente entre risas. Agregó que tiene sábanas bordadas con sus propias manos y que a toda su familia le ha tejido distintas prendas de vestir.

Muchos años fue empleada en el área de empaquetado de carne en el frigorífico. “Me levantaba a las tres de la mañana para dejar todo listo en la casa antes de ir a trabajar. Volvía a las 12, cocinaba algo rápido y a las 14 nuevamente al trabajo. Tenía una vida muy agitada, creo que por eso soy tan activa”, afirmó la cumpleañera.

Susana comentó que cuando tenía dieciséis años dejó a su madre y se mudó a Buenos Aires, pero volvió en 2019. “Yo soy soltera y no tengo hijos. Vivimos las dos solas, pero tenemos a Magdalena Buccaro y a Mario Guadalupe Rojas, quienes son un matrimonio amigo que vive al frente y siempre está, es parte de la familia para nosotras”, contó.

Fuente: El Diario de la República

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