Sandra, una artista de alma que integra el Plan Solidario

Es autodidacta pero su amor por el arte se refleja en los cuadros que pinta en su tiempo libre.

Para describir qué lugar ocupa el arte en su vida, Sandra García dijo: “Cuando dibujo, soy solo yo frente al papel y al lápiz, no importa más”. La mujer de 54 años, divide su tiempo entre el Instituto de Formación Docente Continua (IFDC) de Villa Mercedes y su casa, donde disfruta del hobby que más la apasiona: hacer arte. Hace poco fue protagonista de su primera exposición bajo el nombre “Dibujos”. La muestra durará hasta el 5 de noviembre y pueden apreciarla en el hall principal del edificio universitario.

Sandra llegó a la capital de la Calle Angosta desde la gran ciudad, hace ocho años. Aquí vive junto a su marido, su hija de 12 años (también es mamá de un joven de 20 que vive en Buenos Aires) su mamá y su suegra, ambas con Alzheimer, por lo que pasa mucho tiempo cuidándolas. En febrero se sumó al Plan Solidario y desde entonces se desempeña diariamente como ordenanza en el IFDC. Cuando llega la hora del descanso deja los elementos de limpieza y los cambia por papel y lápices. Así pasa su tiempo libre y es normal verla concentrada en los pasillos mientras dibuja. Fue así como una profesora del instituto, Claudia Ferreyra, descubrió el talento de García.

“Le gustaron mucho mis dibujos y quiso (la docente) saber si tenía más. No suelo hacer muchos pero tenía algunos pocos. Se los mostré y ella los compartió con otros profesores y me propusieron armar una muestra”, contó la beneficiaria del plan.

Aunque la propuesta la tomó por sorpresa, no dudó ni un segundo en aceptar el desafío que implicaba dejar de dibujar para sí misma o sus seres queridos y mostrarle a la ciudad lo que mejor sabe hacer. De inmediato puso manos a la obra y en tres meses llegó a concretar 40 piezas artísticas.

Las obras de esta artista son muy peculiares, puntualmente porque es autodidacta y todas las técnicas que utiliza las aprendió sola. Ella combina pintura, dibujo con fotografías y llena los fondos con un mundo de líneas y puntos que toman diversas formas. Aunque el color se hace presente, es el negro el que se apodera de sus cuadros.  También tiene propuestas en tres dimensiones.

A la hora de elegir los materiales tampoco se limita, usa desde témperas hasta acrílicos, fibras, marcadores y lápices de todos los tamaños. Con ellos decora paredes, cerámicos, telas y madera.

Con orgullo pero con timidez, contó que quienes eligieron sus piezas para armar la muestra, destacaron que son muy originales. “Siempre me dicen que son piezas únicas y nadie puede reproducirlas”, dijo.

Luis Freire, docente del IFDC y encargado del área Gestión Cultural y Producción que se encarga de exponer los trabajos audiovisuales de profesores y alumnos, señaló que desde la institución les pareció “interesante poder abrir un poco los ojos y salir de lo académico. Las instituciones tienen que cumplir ese rol de apertura”.

Freire fue uno de los encargados de gestionar la exposición de Sandra, a la que también se sumó Julieta Urquiza, estudiante de Gestión y Producción Cultural, que colaboró con el armado como parte de su trabajo final.

Sandra contó que su primera exposición tuvo grandes resultados ya que la difusión de sus trabajos cosechó invitaciones de otros espacios culturales para que pudiera mostrarlos. “Recibí la propuesta de una biblioteca y estoy muy emocionada. No pensé nunca que esto iba a ocurrir. Tuve muchos nervios pero me siento feliz”, aseguró.

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