Abre la muestra “Movimiento Babasónicos”: una banda de rock nacida para flashear

babsonicos cosquin rock 2002/ foto martin bonetto

Este viernes inaugura “Movimiento Babasónicos”, la muestra fotográfica de Martín Bonetto que recorre las últimas dos décadas de trayectoria del grupo de Adrián Dárgelos.

El afianzamiento de Babasónicos como banda decisiva del rock argentino del nuevo siglo cuenta con una historia en imágenes paralela a la musical, de la que en buena medida es responsable el fotógrafo Martín Bonetto (1975).

Bonetto cuenta que empezó a escuchar a Babasónicos en 1992 por una emisión de la Rock & Pop que los introducía como los jóvenes teloneros de Soda Stereo en la presentación de Dynamo en Obras. Su pasión por el grupo se mantuvo intacta mientras estudiaba diseño gráfico y fotografía en su natal La Plata y se acercaba profesionalmente al rock.

Ya trabajando como fotoreportero en Clarín en 1999 pudo darse el gusto de cubrir un recital de Babasónicos y entablar contacto con ellos. De ahí en más “todo fue ascendente”, apunta Bonetto desde Villa Elisa, en las afueras de La Plata, donde reside.

Y matiza: “No fue de un día para el otro, pasaron años hasta que me tuvieron confianza y dejaron pasar el vallado. Cada vez que salía una nota con ellos levantaba la mano para ir, ahí empezaron a ver mi laburo por fuera de los escenarios. Después continuaron las fotos de prensa y las giras”.

Bonetto se asume el lente de una segunda etapa de Babasónicos, la del giro pop que designa el disco Miami. “La primera época era la villero-glam en la que se vestían con ropa de feria americana, yo flasheaba con ese look. A mí me tocó otra onda, pero no creo haber influenciado en su aspecto estético. Yo sólo sacaba lo que veía, lo que estaba ahí, lo que me parecía que había que mostrar”, reconoce.

“Siempre digo que la foto que más me gusta es una en la que Adrián está en un baño –completa–. La saqué en San Pedro en 2003, fue la primera en la que le dije a Adrián ‘vamos a tal lado’ y me hizo caso. Dejó lo que estaba haciendo y antes de salir al show caminó 300 metros conmigo para hacer las imágenes. En ese momento pensé ‘me dan bola a lo que digo’. Hace poco en Madrid hice una intervención en un lugar donde tocó el grupo y tiré unas fotos en el piso del camarín, arriba de ellos. Un amigo que las vio me dijo ‘pero hacen lo que vos les decís’, no podía creer que la gran banda latinoamericana me diera esa bola. La confianza es mutua, aunque a veces tengo suerte y otras me putean (risas)”.

¿Hasta qué punto la inquietud conceptual de Babasónicos condiciona la imagen? ¿Achica el perfeccionismo los márgenes del plano? Bonetto: “Al contrario, me da más libertad. A veces voy y está todo hecho, los shows tienen una puesta increíble de luces, escenografía, vestuario. Y cuando no es una situación en el escenario tienen una apariencia que ayuda mucho. Con otras bandas cuesta un montón sacar una buena foto porque la ropa o la actitud les cuesta, en cambio Babasónicos te la hace muy fácil. Saben lo que quieren”.

Fuente: Clarin