21/05/2024 11:37 PM

Buscan acordar quién se hará cargo de un problema de contaminación

En pleno centro de Villa Mercedes, donde hasta hace tres años funcionó una estación de servicio de YPF, está enterrado un problema ambiental que, si bien no significaría grandes riesgos para la población, requiere de una solución. En la esquina de avenida Mitre y San Juan, una obra de construcción permitió descubrir tanques subterráneos no declarados, contaminación del suelo y una serie de irregularidades que ahora esperan una resolución en la Justicia.

En febrero de este año, el grupo Jaguar SRL arrendó el inmueble que estaba en desuso desde 2020, después de casi sesenta años de ser una boca de expendio. La intención, según contó Marcelo Vitta, uno de los socios, era ponerlo en condiciones para abrir un nuevo local y dar trabajo directo y “en blanco” a unas treinta personas.

Para ello, comenzaron a demoler la estructura que estaba deteriorada, mientras avanzaban en negociaciones con dos petroleras para elegir cuál les suministraría los combustibles.

Una de ellas fue la firma que comercializa la marca Puma Energy, que les solicitó un conjunto de análisis de impacto ambiental para autorizar la apertura. Ahí llegó una de las primeras sorpresas, o también podría decirse una de las grandes irregularidades que hallaron.

Porque los planos y toda la documentación existente mostraban que existían cinco tanques subterráneos para almacenar los diferentes tipos de naftas. Sin embargo, cuando hicieron los sondeos a unos seis metros de profundidad, detectaron que había trece en total, es decir, ocho más que no están declarados en ningún organismo, ni siquiera en la Secretaría de Energía de la Nación, que es el ente que lleva el registro de este tipo de contenedores.

Pero eso no era el único problema, sino que, además, los profesionales que hicieron los estudios, determinaron que existían algunas filtraciones y, por lo tanto, un probable foco de contaminación bajo tierra.

Este viernes, los dueños del local y los arrendatarios tendrán una mediación en el Juzgado Nº 1.

Una vez que la empresa notificó los inconvenientes ante la Justicia, el Municipio clausuró de forma preventiva la obra y colocó las fajas para que los ciudadanos no circulen por allí, porque incluso uno de los tanques clandestinos llega a la altura de la vereda de Mitre.

Los dueños del inmueble y los arrendatarios tendrán mañana una primera audiencia en el Juzgado Civil, Comercial y Ambiental Nº 1, con el fin de llegar a un acuerdo sobre un punto clave para remediar los inconvenientes ocasionados: quién se hará cargo de los costos de desenterrar los contenedores, darles una correcta disposición como desechos en lugares que estén habilitados para ese fin y hacer un saneamiento del terreno afectado.

“Vamos a ver qué ocurre, porque nosotros nos encontramos con esta situación, pero no somos responsables de llevar adelante las tareas que haya que realizar. Creemos que les corresponde a los propietarios, porque si hubiéramos sabido de este problema quizás ni siquiera lo hubiéramos alquilado”, manifestó Vitta.

El empresario planteó que, de todos modos, están dispuestos a colaborar, porque mantienen el objetivo de poner la estación en funcionamiento, aun cuando están resignando posibles ganancias. “A esta altura, ya tendríamos que estar trabajando y la facturación diaria y mensual la estamos perdiendo en este momento, además de que es una fuente de empleo que no se está aprovechando”, sostuvo.

No obstante, también remarcó que es necesario llevar tranquilidad a la población, porque los hallazgos no implican un riesgo próximo para los habitantes de la ciudad. “No es una situación de preocupación inmediata, pero sí hay que ocuparse. Porque según el informe la contaminación está y hay que solucionarla”, sostuvo.

Según pudo averiguar El Diario, la Secretaría de Ambiente de San Luis, a través del Programa de Control y Monitoreo Ambiental, tomó conocimiento del caso y viajarán para conocer los detalles y evaluar si deben tomar alguna medida preventiva.

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