Caso Matías Auderut: llegó a San Luis el segundo sospechoso por el crimen

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Se apellida Pino y fue capturado en el departamento de Confluencia, en Neuquén. Efectivos de la Departamento Homicidios local llegaron a la provincia con el detenido rozando la medianoche de este sábado.

La Justicia puntana continúa avanzando en la investigación por la golpiza mortal a Matías Auderut, perpetrada el pasado 30 de diciembre en un bar de la avenida Illia. Los últimos minutos de este sábado, una comisión de efectivos de la Departamento Homicidios de la Policía de San Luis arribó a la provincia con el segundo sospechoso del crimen, un joven de apellido Pino que fue detenido el jueves de la semana pasada en el departamento de Confluencia, en Neuquén. Se espera que en las próximas horas la jueza Penal 3, Virginia Palacios, lo cite a declarar.

Hasta el momento, del joven no han trascendido otros datos más que su apellido, pero según una fuente de la investigación tendría aproximadamente 28 años y es oriundo de la provincia en que lo atraparon.

Este sábado a la noche, la subcomisario Lorena Martínez, subjefa de Departamento Homicidios y a cargo de la comisión policial que trajo al sospechoso, comentó que el joven fue detenido el jueves 14 de marzo en horas del mediodía, en la calle, cerca de la casa de un familiar directo que le daba alojamiento.

Al parecer, a los policías de Homicidios de Neuquén, que lo capturaron a pedido de la Policía puntana, les habría dicho informalmente que sabía que un juzgado puntano lo había citado pero que desconocía por qué motivo era, dando a entender que ignoraba estar involucrado en la muerte de Auderut.

En diálogo con El Diario, Martínez dijo que, tras la captura, Pino fue trasladado a la capital neuquina mientras la oficina de exhortos de esa provincia tramitaba la extradición con Palacios, que le viernes ofició a los investigadores locales para que fueran a buscarlo.

La fuente también comentó que Pino desapareció de San Luis luego de ocurrida la agresión y que en principio no habría modificado su apariencia en este tiempo que estuvo prófugo. También que fue reconocido por una serie de tatuajes “muy particulares”, que habrían descripto algunos testigos de la causa.