Curvas que no suman

 Curvas que no suman

“Hay gente que no”, cantaron Todos Tus Muertos a fines de los ochenta y, ahora, en pleno 2021, hay autores que parecen no entender el concepto. En el número 3 de “Batman-Catwoman”, una historia imaginaria de la línea para adultos “Black Label”, se presentó a la nueva, sensual y curvilínea Batwoman (Helena Bertinelli, ex Cazadora) ¿Está bien eso?
No importa si la investigación confirma que el Joker fue asesinado por Catwoman (Selina Kyle). Lo que interesa es mostrar a la investigadora con su imponente traje de murciélago y, panel siguiente, un plano de espaldas de la heroína y el comisionado Dick Grayson analizando las pistas frente a un edificio. Claro, las miradas se escapan a un sitio obvio. Pasado en todo sentido.

La historia pertenece al popular Tom King y los dibujos a Clay Mann. La tendencia en el mercado del noveno arte indica que los personajes de mujeres son escritos, magníficamente, por damas. Ellas logran captar la esencia y las preocupaciones dentro de un universo donde los masculinos fueron los embanderados de bien, no solo social, sino de seguridad.
La erotización de los trajes femeninos ya pasó de moda. O al menos quedó en un pasado donde no se cuestionaban los estamentos prefijados por una sociedad con otros ideales.
En una época donde las mujeres pelean por sus derechos, y los hombres vamos dando pasos para acompañar y entender esos reclamos bien habidos, ya es vetusto seguir insistiendo en cánones caducos.

Un claro ejemplo son los personajes femeninos en Hollywood, donde los trajes van tendiendo a no mostrar el cuerpo de las mujeres como una cosa. En su versión de carne y hueso, La Bruja Escarlata, de los Avengers de Marvel, aparece vestida de saco y pollera, claramente lejos de los estilos comiqueros donde su figura curvilínea es más visible.

Los superhéroes, en especial los femeninos, van afianzándose en el universo de la justicia, pero lo que aún no pueden obtener es una lucha contra los estándares de vestimentas con pantalones de látex ajustados y los símbolos de su personaje en el pecho.
En una carrera de autos, las curvas suman. Pero en estos casos, no lo hacen

Fuente: Mariano Medina

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