23/05/2024 10:24 AM

Detectaron 50 postes caídos tras el temporal en Villa Mercedes

Tras el temporal del sábado que afectó a Villa Mercedes, Edesal detectó 50 postes caídos y unos cinco kilómetros de líneas eléctricas as afectadas por ramas o árboles. Este lunes siguieron las tareas para reparar daños y despejar peligros, pero deberán tener aún más paciencia y cuidado. “Seguramente nos va a llevar más de una semana poder normalizar toda la zona afectada”, calculó el intendente Maximiliano Frontera.

En tanto, la firma que provee la luz eléctrica informó que, si bien a las 18 de este lunes quedó normalizado el servicio, consideraron que pueden quedar algunos reclamos puntuales por lo que las guardias continúan trabajando hasta incluso esta noche.

Frontera encabezó un operativo para solucionar problemas en todos los barrios que más sufrieron la voracidad del viento, la caída de abundante agua y un poco de granizo, entre los que están el San José, el Güemes, el Unión y La Ribera.

En este último, más precisamente en la plaza Juan Manuel Echandía, se concentraron a las 8 de la mañana unos cincuenta trabajadores de diferentes áreas del Municipio, para coordinar las tareas y salir a resolver las urgencias en los complejos habitacionales.

“La prioridad es ayudar a las casi 60 familias a las que se les volaron los techos. Lamentablemente, no nos acompaña el tiempo, pero vamos a tratar de que hoy al menos diez hogares queden protegidos”, agregó el jefe comunal.

Es que la ciudad comenzó otra semana pasada por agua. Aunque no con la misma intensidad del sábado, la lluvia se hizo presente desde bien temprano, acompañada por una neblina que dificultaba la visibilidad en el extremo sur, donde justamente era necesario realizar las intervenciones.

“Hay casas que quedaron completamente a la intemperie, sumado a que se les cayeron los paredones de blocks porque eran viviendas precarias de familias numerosas, de entre seis y nueve hijos. Sigue habiendo humedad y es peligroso trabajar con electricidad, pero igual vamos a estar apoyándolos para reconstruir sus hogares”, comentó la secretaria de Desarrollo Social, Julieta Curti. Y agregó: “Estaban con mucha angustia, tristeza y miedo porque perdieron todo lo que tanto les había costado tener”.

Aclaró que habían preparado el Palacio de los Deportes y los salones de usos múltiples del Eva Perón y San José para evacuar personas si era necesario, pero que pudieron ubicar a todos los damnificados en casas de familiares.

El responsable de Defensa Civil, Sergio Sosa, agregó que acudieron a algunas emergencias y debieron trasladar a tres personas que fueron hospitalizadas por electrocución. “Desde el sábado por la noche no hemos parado y seguiremos hasta que todo esté resuelto”, manifestó.

Seis palas cargadoras y quince camiones recorren las calles para levantar secuelas que todavía son evidentes y escalofriantes: árboles completos derribados sobre el asfalto, postes de madera y de concreto partidos a la mitad, cables desprendidos, paredes y tapias de blocks destrozadas y chapas levantadas de raíz de sus tirantes.

Jessica González, quien vive en la manzana 7228, relató: “Esa noche estábamos viendo una película y escuchamos una explosión. El viento había reventado los vidrios del comedor y mi marido no tuvo otra opción que levantar la mesa y tapar la ventana”. Todavía con angustia, agregó: “Mi hija no durmió en toda la noche porque lloraba y temblaba del miedo”.

Otro vecino que sufrió la crueldad de la tormenta fue Claudio Vasta de la manzana 7235: “Yo estaba durmiendo y el ruido me asustó, parecía una bomba atómica”, dijo el hombre de 82 años, que terminó con las chapas en el patio, las tejas y el tanque partidos y la casa repleta de agua. “No sé cómo voy a hacer ahora, estoy solo y soy jubilado”.

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