21/05/2024 10:57 PM

Día Internacional de la Lucha contra el cáncer de mama: la importancia del diagnóstico temprano

En la Argentina, más de 22.000 mujeres son diagnosticadas con la enfermedad por año. Una mamografía puede detectarla, aun cuando el nódulo todavía no es palpable o lo es mínimamente, señaló una especialista.

El cáncer de mama es el que más prevalece ya que afecta a 1 de cada 8 mujeres y, desde la Liga Argentina de Lucha contra el Cáncer (LALCEC) resaltaron que el autoexamen no es suficiente para detectarlo, por lo que es necesario realizar una visita médica periódica para recibir las recomendaciones pertinentes por parte de un profesional médico. Este jueves 19 de octubre se conmemora el Día Internacional de la Lucha contra el cáncer de mama y es necesario tomar conciencia de que los controles y estudios preventivos pueden salvar la vida.

Este cáncer, por lo general, comienza como un tumor mamario, y luego puede comprometer los ganglios axilares de la región de la mama y finalmente puede afectar tejidos y órganos a distancia. Aunque se desconocen las causas que lo originan, algunos factores pueden aumentar el riesgo de contraerlo, como ser mayor de 50 años, tener antecedentes familiares de cáncer de mama, tratamientos previos con radioterapia dirigida al tórax, terapias de reemplazo hormonal, sobrepeso, sedentarismo y consumo excesivo de alcohol, entre otros. Estos son factores que se pueden evitar para disminuir los riesgos.

La contención es fundamental para la mujer que padece cáncer de mama. (Foto: Adobe Stock)
La contención es fundamental para la mujer que padece cáncer de mama. (Foto: Adobe Stock)

“La detección temprana es fundamental. Es necesario realizar la visita médica periódica, en la cual se asesora a cada paciente y se la deriva a hacer los estudios pertinentes, como la mamografía, ecografía mamaria y, en los casos que lo requieran, una resonancia magnética. En casos seleccionados, se necesitan otros estudios de imágenes. Además, se aconseja la consulta al médico, de forma inmediata, frente a la autodetección de un nódulo, masa mamaria o ganglios axilares aumentados de tamaño o un derrame por el pezón”, señaló la doctora Luciana D’Angelo (M.N. 144.014), médica mastóloga de LALCEC, aseguró

Los avances tecnológicos y los permanentes descubrimientos de la medicina, posibilitaron la detección de diferentes subtipos de este cáncer, permitiendo que se desarrollen nuevos procedimientos terapéuticos, dirigidos a blancos moleculares específicos y la inclusión de la inmunoterapia en el caso de los denominados “triple negativos”. Esto significa que, con un buen seguimiento a través del examen anual, en conjunto con la tecnología y los avances científicos, son cada vez más las probabilidades de curarse de un cáncer de mama; más aún cuando se descubre de forma temprana, porque se accede a tratamientos menos invasivos.

La importancia de los estudios

“Una mamografía puede detectar este cáncer, aun cuando el nódulo todavía no es palpable o lo es mínimamente”, explicó D’Angelo, a la vez que indicó: “Algunos de los síntomas que pueden observarse son alteraciones detectables en un examen físico, como retracción del pezón, cambios en su textura y en el color de la piel, o lesiones descamativas en el pezón”.

Desde LALCEC, se recomienda que a partir de los 40 años las mujeres se realicen al menos una mamografía cada dos años, junto a un examen físico de las mamas por parte de un profesional de la salud. En los casos de las mujeres menores de 40 años, deben consultar con su médico acerca de la conveniencia de hacer o no una mamografía. En el marco del Día Internacional de la Lucha contra el cáncer de mama, la entidad realizará actividades referidas a concientizar a la sociedad; entre ellas, la habitual disposición de turnos para la realización de mamografías sin cargo para aquellas personas que no cuenten con obra social o prepaga.

La mamografía, uno de los estudios fundamentales para detectar cáncer de mama. (Foto: Adobe Stock)
La mamografía, uno de los estudios fundamentales para detectar cáncer de mama. (Foto: Adobe Stock)

Asimismo, el próximo 26 de octubre, a las 11.00 se realizará en Parque Centenario una clase de zumba y charla sobre prevención, con el acompañamiento de Knight Therapeutics Argentina (junto al Instituto de Zoonosis “Luis Pasteur”, altura Campichuelo y avenida Díaz Vélez)

Por su parte, actores que actualmente están trabajando en teatro en la Ciudad de Buenos Aires, serán parte de la campaña de este año, “Historias”. La idea es modificar pequeños segmentos de los guiones de las obras participantes, y durante unos minutos se hable, coherentemente con el hilo del guión, sobre situaciones atinentes al tema como recibir el resultado de un estudio, agendar el turno de una mamografía, etc. Al final de cada obra, se explicará de qué se trató esa escena en particular.

Las emociones ante el cáncer de mama

Cada paciente tiene su propia experiencia de cómo afrontar el cáncer de mama. Varias son las emociones que pueden surgir durante el tratamiento, como el temor, la tristeza y mucha incertidumbre, aunque también hay mujeres que expresan aspectos resilientes a partir del diagnóstico. Por otro lado, algunas expresan cansancio físico y emocional, que puede estar asociado al deseo de terminar el tratamiento y a veces retomar actividades que fueron suspendidas desde el inicio del mismo. Además de los cambios en la imagen corporal, preocupaciones asociadas con cuestiones del ámbito familiar, principalmente en las mujeres jóvenes, así como el temor a la recaída.

Respecto a esta multiplicidad de emociones, desde el Área Psicosocial de LALCEC, señalan que la mejor manera de ayudar suele ser empatizar con la situación y preguntarle a la mujer cómo desea ser acompañada y escucharla, mientras que mostrar disponibilidad y ajustarse a lo que la paciente requiera y exprese, puede ser una buena fórmula. Además, indicaron que no hay que dar por supuesto preocupaciones o emociones, sino abrirse a conocer la experiencia de cada mujer y acompañar desde allí, en lo que ella desee y permita y a las posibilidades de la familia, afectos y/o cuidadores.

Actualmente, también está comprobado el beneficio de ciertas intervenciones, como los talleres de oncoestética, la práctica de mindfulness, la arteterapia, los grupos de apoyo y la psicoterapia, que fortalecen y destacar aquellas herramientas que la mujer ya trae consigo y que, quizá, ya utilizó en otros momentos adversos de su vida y, a la vez, que brindan otras técnicas para vivenciar la enfermedad de la mejor forma posible.

TN

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