Israel es el primer país que prohíbe el comercio de pieles para la moda

 Israel es el primer país que prohíbe el comercio de pieles para la moda

Israel prohibió hace algunos días por decreto ministerial, el comercio de pieles para la moda, convirtiéndose en el primer país que adopta una legislación tan estricta, anunció el Ministerio de Medio Ambiente. “El comercio de pieles, importación y exportación, quedará prohibido salvo cuando se haga por necesidades de investigación, enseñanza y algunas tradiciones religiosas”, afirmó el ministerio en un comunicado, en el que precisaba que la medida entrará en vigor dentro de seis meses.

De este modo, su uso para la confección de “Schtreimel”, un sombrero que llevan algunos judíos ultraortodoxos, seguirá estando autorizado. “La industria del comercio de pieles provoca unos sufrimientos inimaginables a los animales y este decreto transformará el mercado de la moda israelí, mejorándolo en el ámbito del respeto” al medio ambiente, declaró en el comunicado Gila Gamliel, ministra del sector.

La institución también publicó una carta enviada por Jane Halevy-Moreno, directora de la Coalición Internacional Antipieles (IAFC, por sus siglas en inglés), en la que aplaudía el decreto y lo calificaba de “gesto histórico”.

En 1976, Israel prohibió la cría de animales para obtener sus pieles. Varios países han prohibido parcialmente el comercio de este material, sobre todo cuando se trata de especies amenazadas como las focas. Hasta ahora, la prohibición total solo rige en algunas ciudades, como la brasileña Sao Paulo, o en el estado de California. En India se impuso una normativa similar a nivel nacional pero solo para el pelaje de visón, zorro y chinchilla.

La lucha contra el uso de pieles es cada vez más fuerte en el mundo de la moda. A principios de mayo, un grupo de activistas de la organización Personas por el Tratamiento Ético de los Animales (PETA) protagonizaron una protesta frente a la tienda de Hermès situada en la lujosa Madison Avenue de Nueva York para mostrar su rechazo al uso de pieles exóticas de la marca.

PETA, que dice ser accionista de Hermès, intentó llamar así la atención sobre el supuesto plan de la compañía de desarrollar la que sería la granja de cocodrilos más grande de Australia, a la vez que señaló que las condiciones crueles y poco sanitarias de este tipo de recintos son precisamente las que han desembocado en el Covid-19. “Los consumidores entendidos y comprometidos con el medioambiente saben lo que quieren, y eso es cocodrilo y serpiente falsos, no la piel de alguien que ha sido torturado”, dijo en un comunicado la vicepresidenta ejecutiva de PETA, Tracy Reiman.

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