Precios que bajaron volverían a subir

Muchos supermercados señalaron que la quita del IVA será compensada con los aumentos que faltan para trasladar el porcentaje de la pérdida de valor de la moneda argentina. Temen que haya faltantes de algunas marcas.

Con disparidad y dudas, los grandes supermercados comenzaron a aplicar la diferencia de precios en sus góndolas al descontar el Impuesto al Valor Agregado ( IVA), que el gobierno anunció el pasado miércoles. Pese a eso, anuncian aumentos que superarían ese descuento.

En algunos centros de compra se agregaron incluso señales para advertir al consumidor, aclarando que la quita está cargada al sistema de cajas, pero que todavía se está modificando la cartelería de las góndolas, por lo que podría haber diferencias de valores (a favor del cliente) al llegar al momento de abonar.

Pese a eso, en muchos casos reina la confusión. Es que los productos alcanzados son unos 2.000, y la rebaja deberá rondar el 17,4% sobre el precio final -que es el porcentaje que surge de reducir a cero la alícuota de IVA del 21%-, pero será difícil para los consumidores determinar sobre qué precio, porque en la última semana hubo fuertes remarcaciones tras la devaluación.

En ese marco, los valores en algunos casos ya habían cambiado producto de la rápida actualización que aplicaron algunas empresas de alimentos, sumando un porcentaje que se trasladó de la devaluación del peso. Por lo general, eran aumentos de entre el 15 y el 25%. De ahí que, a lo sumo, las cifras son similares a las halladas en la semana previa a las elecciones.

En otros casos, la quita del IVA se dio antes del ajuste, por lo que se pudo conseguir algunos elementos a un valor sensiblemente más bajo. Es el caso de la leche, algunas harinas y fideos. Los descuentos podían llegar a ser de 15 pesos sobre un artículo que costaba cerca de 50.

Sin embargo, muchas firmas señalaron en las últimas horas que la quita del IVA será compensado con los aumentos que faltan para trasladar el porcentaje de la pérdida de valor de la moneda argentina. Como fue superior al 30%, y la baja en los precios es del 17%, todavía hay un margen para que los valores que pagan los clientes terminen en la senda alcista.

El temor, una vez más, es que reaparezca el faltante de algunas marcas. El caso de la leche, que los empresarios preferían exportar, es igual al del aceite. Con un dólar disparado y precios controlados en el mercado interno, el incentivo para repetir ese esquema es aún mayor para las empresas que necesitan maximizar su rentabilidad.

Pese a eso, el presidente de la Asociación de Supermercados Unidos, Juan Vasco Martínez, confirmó que “en las principales cadenas, se han ajustado los precios en función del pase a la alícuota cero que estableció el gobierno”.