Preocupa a los vecinos una serie de robos en la zona centro

 Preocupa a los vecinos una serie de robos en la zona centro

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En uno de los casos, ladrones entraron mientras dos chicos, de 12 y 9 años, dormían en la casa.

Los vecinos del pasaje 20 de junio, ubicado entre Constitución y Caseros, están preocupados. La razón: en el último tiempo han sufrido robos en sus casas. Lo vivido por la periodista Allelén Britos el fin de semana quedó en intento, pero no por ello es menos serio. A su vecina, Laura Calderón, los ladrones le llevaron varios artículos de electrónica mientras sus hijos, que son menores, dormían en la vivienda.

La tentativa de robo fue el sábado 19, le contó Allelén a El Diario, ayer. Ella tiene dos hijos, un varón de 16 años y una nena de 12. Ese día, el adolescente salió, y su hermana se quedó en lo de una amiga, por lo que Allelén y su marido decidieron salir juntos a Potrero de los Funes.

A las tres de la madrugada, según recordó, su vecina la llamó para avisarle que había sonado la alarma de la casa. Cuando llegaron, vio una campera de su hija sobre el cesto de basura, en la calle, y se dio cuenta de que algo anormal había ocurrido.

El portón tiene un motor eléctrico. “Han roto uno de los engranajes, y lograron abrir un espacio de unos 20 centímetros. Por ahí han entrado. Pasaron al patio y me rompieron un vidrio de una puerta-balcón. Ahí sonó la alarma”, narró. Fue eso lo que determinó que el o los ladrones huyeran sin llevarse nada, supuso la periodista.

Dado que el espacio por el que ingresaron es muy pequeño, presume que son personas de contextura chica, posiblemente menores.

“Además de alarma ,tengo alambre, rejas, alambre de púa en una pared que hice más alta”, enumeró. Todas esas son medidas de seguridad que ha aplicado a lo largo de los más de 15 años que lleva en el vecindario. En ese lapso, le entraron a robar tres veces. “En dos oportunidades me palanquearon la ventana mientras dormíamos. Otras veces nos han roto el auto y nos han llevado el estéreo”, recordó.

“Andan por los techos”

Laura y su marido tienen un restaurante que está a unas cuatro cuadras del pasaje. Por eso, según explicó, mientras ellos trabajan, sus dos hijos (de 12 y 9 años) suelen quedarse en la vivienda y ellos los llaman y van a darles una vuelta. El 23 de diciembre “la casa estaba cerrada adelante, pero cuando entré vi que la parte de atrás, las rejas, estaba todo abierto. Ahí me di cuenta de que habían entrado ladrones y casi me muero”, confió la mujer. Hace siete años que vive allí, y es la tercera vez que ladrones se meten a su domicilio.

Para ingresar, habían roto “la ventana de la cocina, que tiene rejas y la ventana de aluminio. “Tiene pasador, la reja y la ventana de aluminio tenía rota la cerradura”, detalló. “Y la puerta tenía una de las rejas suelta y el pasador levantado”, agregó. 

Esa noche “fuimos dos veces a la casa y hablamos por teléfono con los nenes. Hablé con el más chico tipo cuatro de la mañana, y él todavía jugaba con el iPod”, recordó. Tiene una aplicación que le permitió saber que el teléfono fue usado hasta las cuatro y media, por lo que supone que su hijo estuvo jugando hasta esa hora y se fue a la cama.

Ella llegó como a las cinco y media. Cree que los ladrones esperaron a que los chicos se durmieran, y luego entraron. Lo cierto es que los niños no advirtieron que habían entrado delincuentes, no vieron ni se acuerdan de nada.

“Se llevaron la PlayStation y los controles y relojes. Cargaron en una mochila la compu de mi hijo más chico, la que les dan en la escuela; junto con un iPod mío; el otro que tenía mi hijo; que estaba a su lado, mientras dormía; el teléfono que tenía mi otro hijo, que también lo tenía al lado; unos auriculares de gamers; un parlantito con bluetooth. Hay ropa de mi marido que apareció en la casa del vecino. Habían bajado una tele, pero la dejaron tirada en el patio. Se ve que no la pudieron cargar. Tampoco se pudieron llevar unos drones que les había comprado a los chicos”, detalló.

Lo que se llevaron son artefactos electrónicos de tamaño no muy grande. “Todos los vecinos sabemos que andan por los techos, que no pueden cargar mucho”, dijo.

Las vecinas comentaron que, en lo reciente, ha habido otros casos similares en el barrio. A un hombre le rompieron una camioneta nueva, con alarma, y le sustrajeron una mochila, contó Allelén. Laura dijo que se enteró que delincuentes entraron en lo de una vecina de edad avanzada.

En la zona no falta iluminación. “A veces vemos policías en moto, tipo 19 horas, pero que se paran en el pasaje como para mandar mensajes desde el celular, charlan. Están como de relax. Pero más tarde, como a las 21 ya no se ven efectivos”, dijo la periodista. Justamente los robos ocurren cuando anochece.

Allelén y Laura coincidieron en que estos delitos no sólo se incrementan durante la noche y los fines de semana, sino también en la época estival, en la que hay mucho movimiento en la zona de bares de la avenida Illia.

“Mi vecina del frente tiene cámaras. Dice que vio a tres pibes corriendo. Ella considera que son menores”, dijo Allelén. “La policía que me tomó la denuncia hoy –por ayer– me dijo que están recibiendo muchísimas denuncias por robos en la noche, en domicilios, en la zona centro”, agregó.

redaccionradio

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