05/12/2022 08:17

Yeny Yurchag: “No es la revolución de mujeres en la Sociedad Rural: la revolución es la apertura de cabeza y de nuevos ideales”

La nueva conducción de la Sociedad Rural de San Luis enfrenta un conflicto interno que ha derivado en la renuncia de 8 de los 19 miembros de la Comisión Directiva. En la entrevista realizada en el estudio de FM Lafinur con la presidenta Yeny Yurchag y Mariela Delpiano, integrantes de la comisión directiva de la entidad, resaltaron los puntos más importantes de esta situación. Las finanzas de la entidad. Este es el primer año o ejercicio que cierra con superávit. Cuáles son los ingresos que tiene la Rural y a que los destinan.


En una amena charla, se repasó el estado de la tradicional institución puntana, su historia y finalidades; y actividades que han realizado tratando de generar una mayor apertura.
“Esto no sucedió de un día para el otro, que hubo un cortocircuito y renunciaron. Si bien todo el proceder de los renunciantes estuvo mal, renunciaron con una nota firmada en Personería Jurídica pero no en la institución, donde deben presentar la renuncia”, explicó Yeny Yurchag. “En este paso toma intervención la comisión directiva y ver cómo se lleva adelante, si se pide la remoción por incumplimiento, porque la mayoría de los que renunciaron hace bastante no cumplen sus cargos”.
“Esta situación viene del año pasado, varios dejaron de concurrir y participar, no porque dijeron que yo tengo ‘poder total’ sobre la Rural, ‘que manejo’ la Rural, hay una comisión. Yo conformé un consejo de asesores que son ex integrantes de otras comisiones para que nos guíen y ayuden en este trabajo”.
“El año pasado a la otra parte no le agradó, algo que puede ocurrir en cualquier asociación, empezamos 16 pero terminamos trabajando 6 nada más. Esto llevó a que de repente incumplieran en sus funciones. Una de esas era ser secretario y cuando asumís tenés que llevar al día el Libro de Actas de las reuniones, tenemos hojas móviles que se traspasan y en la próxima reunión se lee y si están todos de acuerdo, se firma. Desde que asumieron el cargo no se cumplió y estaba acéfalo e incompleto”.
“Al incumplir en sus funciones algunos de los integrantes, asume el prosecretario a realizar esas tareas. Acá trabajamos sin necesidad de decir somos presidenta, secretario o vocal”.
“Hubo situaciones que empezaron a estar en contra, entre ellas como que la institución no se iba a utilizar para unos sino para todos, y me refiero a pequeños, medianos y grandes productores. Y no tan solo para el sector sino la comunidad en general, en lo que veníamos trabajando e interviniendo, con escuelas del barrio donde está el predio se sumaron a festejar el Día de la Tradición, por ejemplo”.
“El proyecto era tener una Sociedad Rural con un cambio institucional: de puertas abiertas a la sociedad. Pero a muchos no les gustó, a otros ni les interesó y no participaron más pero sin hacer la renuncia correspondiente. Si asumo el cargo y veo que no puedo realizarlo, lo planteo y renuncio como corresponde, o bien de decir ‘no me gusta tu cara ni como manejás la Rural, me voy’, y que en la próxima elección, que es en 2023 me presento con una nueva lista para realmente hacer funcionar la Rural cómo creen que debería funcionar”.

Una gestión histórica

En 81 años de trayectoria, es la primera vez que la Sociedad Rural es presidida por una mujer. Yurchag seguirá en el cargo hasta Julio de 2023. Al respecto, se habló de la relación de la mujer en la institución. “La Sociedad Rural es una entidad gremial del sector agropecuario que incluye todo, porque en el vivir de cada uno de nosotros hay algo del campo. Es una sociedad que está valorando y defendiendo los derechos del sector. Cuando hablo de valorar o velar eso derechos es cuando vemos que hay situaciones que necesitás en la que te representen. Hay productores que no pueden dejar sus tareas y se asocian a la Sociedad Rural para que los representemos, y no lo hacemos solo a nivel provincial sino nacional”.
“Para cada una de sus representaciones se elige a uno que va con la directiva de lo que sucede en cada provincia. En el caso de San Luis, cuando vamos a Nación, quien nos representa es la Confederación Rural Argentina (CRA) vamos con nuestros delegados y plantean la situación o disconformidad a nivel nación”, aclaró la presidenta, y agregó que conformaron la comisión con ex presidentes para que fueran asesores. De esta manera, le dieron amplitud: tenían apenas más de 400 integrantes y en la actualidad superaron los 530.
“La Sociedad Rural se encarga de eso, y tiene un ateneo juvenil que suma a chicos de todas las índoles, de lo que estudien, sean o no afines al sector, para formarlos gremialmente y sean los futuros de la institución. Nos involucramos mucho en este tema, tanto en educación y social, no es únicamente ver quién tiene vacas, hacienda o agricultura, es general, sumamos a un grupo de productores que crían canarios, que no se sentían representados en algún lado y son parte de la Sociedad Rural”.
Para hacer pie en una de las actividades que no trascendían, dio un ejemplo: “Nadie sabe que se realiza una expo anual de canarios y que vienen productores y jurados de Chile y otros países. Nunca se vio ni se difundió, no tuvo la importancia que debería tener esta actividad”.


Siempre se pensó que era para un grupo pequeño y de estatus, y esta apertura que dio la nueva gestión no cae bien y toca egos, porque convocar a productores pequeños no es lo mismo que tener a los grandes. “Lo hemos vivido, no sólo en San Luis sino a nacional. A poco de asumir, participamos de CRA en Palermo con otros presidentes, son más de 130 sociedades rurales, y se siente que a la Sociedad Rural podía integrarla algún productor de cierto sector y que hoy podamos darle esta apertura. Hay varias sociedades, son las menos, pero están en esta tarea de apertura, porque estamos para defender a todos los productores, pequeños, medianos y grandes, y no seguir encasillados en hacer agricultura o ganadería. Si, ha tocado varios egos, nos ven reflejados en la Sociedad Rural Argentina y que es todo Buenos Aires, pero dentro hay sectores de Buenos Aires que son como nosotros, abiertos pero son las menos y no dejan visibilizar”.
En una entidad elitista, a Yurchag le tocó presidir en pandemia pero al volver a las actividades regulares, comenzó a notarse el cambio de puertas abiertas. El nivel de machismo en la Sociedad Rural la elección fue disruptiva en cuanto al historial sanluiseño.
Yurchag, que tiene una Fundación de Mujeres Ruralistas, asumió en 2021. En 2019 vuelve a la presidencia Guillermo Pagano, con quien trabajaban desde 2006 fue llamada para colaborar y propuso armar la Comisión de Mujeres Ruralistas, en la que también está Mariela Delpiano, para darle un giro. “Armamos un proyecto de educación y de volver a los oficios rurales con la nueva tecnología. Algo que les pareció perfecto para tener una comisión de damas que se junte a tomar el té, juntar alimentos y hacer solidaridad a lo que dijimos que no: queríamos ir y visibilizarnos”.
“Estábamos trabajando en ganadería con hombres y que se visibilicen esas tareas y juntar conocimientos y ganas de trabajar para sacar adelante a la Sociedad Rural, que estaba a puertas cerradas. Llegó la pandemia y la comisión de mujeres tomó las riendas. Fue la única provincia que hizo las tres expos, a través del streaming y fue algo que hizo ver que había un cambio que era necesario. Quienes nos dijeron que nos querían para tomar el té luego nos dijeron queremos que seas la presidenta y se de este cambio que le hace falta a la Rural”.

A su lado, Delpiano también resaltó ciertas actitudes del sector. “Hay más machismo en mujeres que en hombres. Todo cambió, para ser conocido, se debe empezar. Estas personas (Guillermo Pagano y Guillermo Belgrano Rawson) tuvieron una apertura de cabeza, no dijeron ‘no’ y se debe resaltar, una parte que era elitista de vidrieras hacia afuera, dijo no, tomemos la posibilidad de formar un trabajo mancomunado entre hombres y mujeres, juntos, y es la manera de salir adelante”.
Delpiano sonreía al recordar que Yeny llamaba a la comisión el ‘Consejo de Ancianos’, pero en referencia a que en la antigüedad “los formaban los sabios ancianos y necesitaba de sus consejos y que nos guiaran con su experiencia”.
“La Sociedad Rural en Buenos Aires es el brazo duro o quien plantea y le piden al gobierno de turno, que ‘queremos esto’, aprovechan eventos para plantear las necesidades del sector. Desde el momento en que cambiaron los movimientos internos en San Luis, se aplicó la apertura, con llamados a expresidentes para colaborar y asesoren, y es un cambio notorio, que resalta.
“Cuando armamos la comisión, pusimos en claro qué lineamientos queríamos seguir, y uno era porque decirle al gobierno de turno decirle que es lo que está mal y no llevarle una solución? Que no fuera una guerra entre lo que no dice y el otro hace. Si cada uno de los que forma parte de la sociedad hace por un año en lo que realmente”, destacó Delpiano. “Sería distinto diciéndonos en la cara que está mal pero todo tiene que ser agua para molino y no se logra nada así”.

No quedó afuera la reacción de ciertos sectores políticos y la relación que quieren instalar en un vínculo con el gobierno provincial y otros organismos gubernamentales.
Cuando Yeny asumió fue felicitada por todos los sectores porque era una apertura y se iba hacia adelante. La Sociedad Rural no entiende de partidos políticos, sin banderas ni colores.
“Es contradictorio lo que dicen hasta con la foto que ponen”, resaltó Yurchag de informes que se emitieron desde la oposición. En el sitio El Chorrillero informaron que las renuncias de algunos integrantes se debía a que había acercamientos de las nuevas autoridades al gobierno provincial, y alegando algo que no tenía nada que ver porque eran mujeres. Una mezcla de todo de la cual no se hacen cargo. En la foto aparecen las fotos de las que renunciaron.
“De El Chorrillero me llama la atención porque tenemos en la comisión a gente cercana a Poggi. Y nunca dijeron ‘no vayan’ o ‘estamos en contra’, es al contrario: hay que estar. No sabemos de dónde viene el tema del acercamiento que dice El Chorrillero, no pueden decir algo porque tienen un bozal legal, tiran pero no dicen mucho. Si tenían disconformidad porqué no dieron la cara y defendieron la institución que decían que querían. A los socios y los productores hay que defenderlos desde adentro”, destacó Yurchag en su evaluación del porqué del conflicto y qué motivaciones entienden que puede haber.

“Tocamos intereses”, dijo en referencia a una auditoria que no se pudo finalizar por la sustracción de un Libro de Actas. “La secretaria se llevó los libros”, expresó Yurchag. “La secretaria se hace cargo de los libros de actas y notas de cada comisión. El tesorero de los libros de revisión de cuentas. Un día me informaron que la secretaria pidió todos los libros y se los llevó. Le pidieron que firmara nota, algo que no quería hacer pero fue algo que nunca informó. De lo que nunca se hizo cargo. Alega que retira los libros para resguardarlos pero no dio contestación. Nos acusaron porque hacíamos malversación de fondos. Lo informamos a Personería Jurídica y ella fue a preguntar ahí en qué situación estaba la Sociedad Rural. En junio teníamos que haber llamado a asamblea y presentar ese balance en el que estamos irregulares, pero no lo podemos presentar porque no tenemos el libro de actas. Ahí decidimos proceder en la parte legal y debido a agravios pedimos un bozal legal, hasta la fecha no devolvieron los libros y hojas móviles”.
“Creyeron que a Yeny por ser mujer, rubia y de ojos celestes la iban a manejar… y eso nunca pasó”, recordó Delpiano del momento en que ingresaron a la institución.
“No es la revolución de mujeres en la Sociedad Rural: venimos trabajando hace muchísimo. La revolución es la apertura de cabeza y de nuevos ideales, todos podemos ocupar lugares para salir adelante pero no tomándolo como que es algo de las mujeres, intervenimos con todos, hay mujeres, jóvenes y grandes, es trabajar en conjunto”.

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